El Real decreto ley 8/20129, de 9 de marzo, de medidas urgentes de protección social y de lucha contra la precariedad laboral en la jornada laboral, ha modificado el artículo 34 del Estatuto de los Trabajadores, aplicando la obligación de la empresa a garantizar el registro diario de la jornada, que deberá incluir el horario concreto de inicio y finalización de la jornada de trabajo de cada persona trabajadora, sin perjuicio de la flexibilidad horaria existente. Esta medida entra en vigor el 12 de mayo de 2019.

Si bien hasta ahora el registro de la jornada solo era obligatorio para los trabajadores a tiempo parcial y para la realización de horas extraordinarias, esta obligación ahora se expande al resto de trabajadores. ¿Qué obligaciones implica esto? Son las siguientes:

  1. Todas las empresas deben registrar día a día la jornada realizada por la plantilla, haciendo constar el horario de entrada y de salida de cada persona trabajadora.
  2. Las empresas deberán guardar estos registros durante cuatro años.
  3. Estos registros estarán a disposición del trabajador, sus representantes y la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
  4. El incumplimiento de esta obligación de registro se considerará infracción grave sancionable con una multa máxima de 6.250 euros (apt. 5 del artículo 7 LISOS).
  5. Los calendarios laborales o los cuadrantes horarios no se consideran un registro de jornada al efecto de cumplir con lo que se establece por el Estatuto de los Trabajadores.

Forma de registro: ¿Qué sistema será necesario establecer?

El tipo de sistema de registro responderá a la libre elección de la empresa, siempre que garantice la fiabilidad e invariabilidad de los datos y refleje, como mínimo, cada día de prestación de Servicios, la hora de inicio y la hora de finalización de la jornada.

Excepto futura modificación normativa que lo especifique podrá realizarse mediante sistemas manuales, analógicos o digitales.

Mediante negociación colectiva o acuerdo de empresa o, en defecto de esto, decisión del empresario previa consulta con los representantes legales de los trabajadores de la empresa, podría negociarse la forma de organizar y documentar este registro de la jornada.

La supervisión de la realización de horas extra de la jornada es, desde hace tiempo, uno de los objetivos de la Inspección de Trabajo, a quien se le ha facilitado enormemente su trabajo, haciendo especial énfasis en sectores como la hostelería o el comercio.