La finalidad principal de los testigos en los juicios es la de ayudar a resolver el conflicto judicial que ha provocado el litigio en cuestión. En determinados casos, es hasta imprescindible su presencia ya que sin ésta resulta imposible tener una idea clara de lo que ha sucedido realmente. Por eso, el legislador contempla en la ley la obligación de los citados como testimonio en un juicio, con la amenaza de sancionarlos en caso de que no lo hagan.

Concretamente, en ámbito penal, las multas pueden variar dependiendo del caso en el que nos encontremos: En la mayoría de los procedimientos la multa prevista puede oscilar entre los 200 y los 5.000 euros. No obstante, dentro de éste ámbito penal existe la excepción por si estamos hablando de un delito leve, donde la pena oscilará de los 200 a los 2.000 euros. Aún y así estamos hablando de que las cantidades pueden llegar a ser muy elevadas.

No obstante, ésta multa no es inmediata. En la práctica, si no te presentas al primer día requerido por el Juzgado éste te volvería a citar par aun nuevo día. Con la nueva citación se incluirá el aviso de la imposición de la multa en caso de que tampoco te presentaras.

En el caso de que al día y a la hora de la citación le fuera imposible asistir a la declaración se podría presentar un escrito al juzgado alegando el motivo por el cual no puede asistir. La decisión judicial que se tome al respeto a dicha petición se deberá de acatar ya que es ordenada por una autoridad.

Finalmente, un aspecto que muchas veces pasa desapercibido para muchos es que los testimonios tienen derecho al abono de los gastos que se generen por el desplazamiento al Juzgado (gasolina, dietas, sueldo…). Para poder solicitarlos deberán dirigirse a la secretaria del órgano judicial o a las oficinas de atención al ciudadano donde le informarán de los pasos a seguir. Evidentemente, para reclamar los gastos se deberán aportar los justificantes correspondientes.

Josep Prat Riuró

Abogado

PRAT SÀBAT ADVOCATS