Medio año trabajando sin cobrar

Puede sonar extraño, pero analizado estrictamente, es así. En este 2016 los españoles destinaremos 181 días a pagar todos los impuestos a los que debemos hacer frente como contribuyentes. Esto equivale a 15.706 euros anuales. Si desglosamos los 181 días, encontramos que de ellos, 102 días son para pagar cotizaciones sociales, 37 días los utilizamos para el pago del IRPF y 42 días para pagar el resto de tributos.

Existen ciertas diferencias entre las distintas CCAA y, obviamente, como suele ocurrir en los temas económicos, en Cataluña somos quienes pagamos más impuestos. Concretamente, 7 días más de trabajo al año.
Esta noticia aparece en un momento en el que desde el gobierno catalán se está discutiendo, precisamente, si subir o bajar uno de los principales impuestos a los que debemos hacer frente, que es el IRPF.
En este debate ha habido opiniones para todos los gustos y todas ellas son válidas, pero ¿no nos estaremos desviando del problema real? ¿El problema no es la evasión fiscal que existe en el país y que sufrimos los ciudadanos y los pequeños y medianos empresarios? Somos nosotros quienes debemos ir sufragando de alguna manera el dinero evadido por parte de los grandes magnates y élites, y lo seguiremos haciendo si no se encuentra una solución a esta lacra que año tras año sufre el Estado español.
Por tanto, no es ni lógico ni justo, aunque siempre haya acabado ocurriendo, que la clase media tenga que cargar con el peso de la evasión fiscal. Y menos lógico aún es que se hable de subir los impuestos y no de cómo hacer que paguen quienes intentan eludir sus obligaciones tributarias.
La presión fiscal que estamos sufriendo es totalmente desproporcionada. Y solo hay que ver los países de nuestro entorno. Los españoles tienen una presión fiscal similar a la que tienen suecos y finlandeses. Sin embargo, el sueldo medio de estos países es un 70% superior al de aquí. Si pudiéramos erradicar el problema de la evasión fiscal, los impuestos podrían adaptarse a nuestros sueldos, logrando una racionalidad que ahora mismo no existe.

Josep Prat Riuró
Abogado
PRAT SÀBAT ADVOCATS
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