Es probable que alguna vez en la vida la mayoría de personas necesiten contratar los servicios de un abogado, ya sean para asesorarse o debido a una reclamación judicial. Son muchos los ámbitos en los que es necesaria la ayuda de este profesional: asuntos de familia, laborales, contratos civiles, penales, etc. Pues bien, será en este momento en el que a uno le surja la duda de qué abogado escoger y cómo hacerlo, ya que en muchos casos no se conoce a ninguna de primera mano si no se encuentra en el sector legal.
Es por este motivo que debería conocerse o tener presente una serie de indicaciones para poder escoger al abogado más adecuado, no sólo a mi problema sino también a mi propia persona porque aparte de los conocimientos técnicos tendrá que ser un profesional capaz de entender mi problema y cómo me siento por este motivo, saber transmitir sus conocimientos y la solución al problema, de mantener informado. En este sentido deberían tenerse en consideración los siguientes puntos básicos:
1.- Especialista en la materia
Hoy en día el ámbito del derecho es muy grande y complejo, lo que para los profesionales es muy complicado conocer a fondo todas las materias, por lo que es mejor acudir a un abogado especialista en una materia. Seguramente un buen abogado penal podrá entregarme de entrar en prisión, pero puede que no sea el más adecuado para asesorarme sobre una compraventa de un inmueble.
2.- Experiencia profesional
A la hora de escoger un abogado debería decantarse por aquél que manifieste cierta experiencia profesional, lo que no significa que deba ser un abogado mayor de edad sino que puede ser un abogado joven que lleve varios años ejerciendo o que sin tantos años de ejercicio se encuentre en un despacho de abogados bajo la supervisión de otros.
3.- Referencias
Antes de contactar con un abogado completamente desconocido para usted puede solicitar referencias a familiares, amigos, compañeros de trabajo, etc, que se hayan encontrado con un problema similar. Ellos siempre podrán darnos una referencia positiva sobre el profesional que solucionó su problema, facilitando así la elección.
4.- Próximo
Es aconsejable contactar con un abogado al que pueda desplazarse con relativa facilidad, ya que si debe realizar diferentes visitas para entrevistarse, entregar documentación o seguir la evolución del asunto, será más cómodo cuanto más cerca se encuentre de su domicilio o lugar de trabajo.
5.- Empatía
A menudo, cuando se requieren los servicios de un abogado, uno se encuentra angustiado por el problema que tiene por encontrar a una persona que sienta que le entiende, que se haga cargo de su situación y que sea capaz de transmitir una posible vía de solución que le ayude a estar más tranquilo y confiar en él, sintiendo así que el problema ahora se ha quedado en el despacho de su abogado. Tendrá que ser una persona con la que encuentre total libertad de poder explicar qué le pasa y hacer cualquier pregunta y llegar a sentir tranquilidad.
6.- Accesibilidad e información
Por su parte, el abogado debe ser una persona accesible, que pueda localizarle y hablar con ella fácilmente, ya sea a través del teléfono, correo electrónico, etc, según mejor le convenga. Por otra parte, deberá mantener el estado del asunto, las gestiones que se van realizando, el estado de las negociaciones, si ya se ha presentado la demanda, fechas, etc.
7.- Intereses y deontología
Los intereses del cliente deben estar siempre por encima de los intereses particulares del abogado, el cual deberá someter siempre su actuación a las reglas de la deontología profesional impuestas por el Consejo General de la Abogacía y los Colegios de Abogados.
8.- Honorarios
Por último, las tarifas del profesional que lleve el asunto deben ser conocidas por adelantado y facilitar un presupuesto en el que se incluya todos los gastos posibles, incluyendo, en su caso, los de otros profesionales que puedan participar en el mismo, como procurador, perito, etc. Igualmente, en la forma de pago de los honorarios debe ser flexible, ofreciendo diferentes fórmulas para que sea más fácil poder hacer frente a los mismos y se adapten de la mejor forma a su economía.
En conclusión, la elección de un abogado no se diferencia demasiado de la elección de cualquier otro profesional como un médico, arquitecto, etc, en la que buscar a un buen profesional en su materia que pueda resolver su problema transmitiendo confianza y, al mismo tiempo, se encuentre a gusto y cómodo con su relación profesional con él.
Luis MORENO PRAT
Abogado
PRAT SÀBAT ADVOCATS