En la sede de Foment del Treball, en Barcelona, la Asociación de Jóvenes Empresarios de Cataluña organizaron un ciclo de los seminarios, uno de los cuales versaba sobre los retos y oportunidades de la empresa familiar.
La empresa familiar, como todo lo demás, ha sufrido mucho durante este período de crisis económica, lo que ha provocado que una cantidad importante de éstas hayan tenido que cerrar, dejando atrás no sólo el trabajo realizado por ellos, sino también por sus antepasados.
Llevar a una empresa familiar, como todo, tiene sus ventajas e inconvenientes. Precisamente, en este seminario antes mencionado, los ponentes destacaban que lo importante era recoger las ventajas que te ofrecían las empresas familiares y las no familiares.
Entre las ventajas encontramos, evidentemente, el sentimiento de formar parte de ese proyecto, sentirse tuyo el éxito y el fracaso de la empresa. Y esto hace que se puedan plantear unos objetivos a largo plazo que sean compartidos por todos los miembros de la empresa.
Sin embargo, en las empresas familiares a veces deben compaginarse y controlar los intereses que puedan tener los miembros de la familia que están en la empresa y esto no siempre es fácil, sobre todo si estos intereses son contrapuestos.
A su vez, la empresa familiar tiene el riesgo, a la larga, de convertirse en el recurso sencillo para los descendientes de colocarse en el mundo laboral, sin haber probado previamente, el esfuerzo de crear un proyecto desde cero.
En definitiva, una empresa familiar bien gestionada puede ser potencialmente más exitosa que cualquier otra si controla los intereses personales de cada miembro.
Josep Prat Riuro
Abogado
PRAT SÀBAT ADVOCATS
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